¿Dudas sobre las ventajas de una gestoría para declarar el IVA?
Recurrir a los servicios de un asesor fiscal a la hora de gestionar pagos de impuestos ahorra problemas de tipo legal y económico a los autónomos. Las ventajas de la gestoría, a grandes rasgos, estriban en los conocimientos y experiencia contrastados del gestor de autónomos acerca de materias fiscales, los cuales se ponen a disposición del cliente que contrata estos servicios.
Los gestores también ahorran tiempo y evitan las frustraciones por las complejidades de algunos procesos tributarios. Ha de tenerse en cuenta que, entre los empresarios que están obligados a realizar la liquidación del IVA, existen personas de edad avanzada que, por ejemplo, no se adaptan fácilmente a los nuevos procedimientos tributarios instaurados por la AEAT o, incluso, no disponen de ordenador.
Por lo que respecta al caso concreto del IVA, se trata de un impuesto obligatorio.
Todas las empresas han de recaudarlo, retenerlo y, finalmente, abonarlo. Por lo tanto, debe declararse trimestralmente, en unos intervalos de tiempo que el asesor fiscal ayudará a recordar y cumplir, y también se ha de proceder a un resumen anual que se presenta durante el mes de enero.
Los servicios que ofrece el gestor de autónomos, en relación con la liquidación del IVA, son variados. Además de la preparación de las declaraciones, aconseja al cliente sobre cuáles de sus gastos, como los de las tramitaciones en gestoría, desgravan y le servirán para pagar menos.
Un asesoramiento fundamental consiste en la definición de los productos que la empresa comercializará, dada la aplicación de tres valores dependientes del tipo de servicio o producto que se factura.
La ignorancia de estas cuestiones no exime de su cumplimiento ni de las multas que puedan acarrearse. De hecho, la omisión en la presentación de las declaraciones puede sancionarse con 1.500 euros.
Por otro lado, existen una serie de exenciones reguladas por la ley cuyo aprovechamiento resulta complicado sin el concurso de un gestor. Asimismo, no deben soslayarse las últimas ampliaciones de la obligatoriedad de presentar la declaración de la liquidación no periódica del IVA.
Aparte de las dudas que estas cuestiones generan a los autónomos, cabe señalar que la liquidación telemática ha supuesto nuevas problemáticas. El protocolo que debe seguirse implica unos conocimientos informáticos que no todos los empresarios poseen.
Las operaciones que tienen que realizarse conllevan registros, envíos de mensajes por móvil (con resultados en ocasiones confusos), descarga de programas y generación de documentos.
Al margen de la dificultad que puedan entrañar estos procedimientos, hay añadir que certificados como el PIN24HORAS y el DNI electrónico están suscitando problemas técnicos. También se han constatado fallos en el sistema que provocan inseguridad en el usuario.
Consultar al asesor fiscal puede aportar, gracias a su formación profesional y medios (también telemáticos), las ventajas que el autónomo necesita para liquidar el IVA. Por un módico precio.